Faquires del expreso Rías Altas

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

TREN ALVIA ESTACIONADO EN LA TERMIANAL FERROVIARIA DE SAN CRISTÓBAL, A CORUÑA.
TREN ALVIA ESTACIONADO EN LA TERMIANAL FERROVIARIA DE SAN CRISTÓBAL, A CORUÑA. PACO RODRÍGUEZ

20 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El próximo 21 de abril se cumplirán 30 años del viaje inaugural del AVE Madrid-Sevilla. ¡A 250 por hora! En aquel remoto 1992, aún como estudiante en Madrid, cogía yo el expreso Rías Altas, que entonces tardaba doce horas y media en llegar a Coruña. En Renfe te vendían la milonga de que ni te enterabas del viaje porque era nocturno y venías durmiendo. Pero, claro, incluso si eras afortunado y conseguías litera, tenías que conciliar el sueño sobre aquella tabla carcelaria que más bien parecía la cama de clavos de un faquir y que amenazaba con arrojarte al suelo en cada vaivén del vagón.

Casi treinta escandalosos años después, el 21 de diciembre va a llegar la alta velocidad, que no el AVE, a nuestra ciudad, y lo hará a la misma velocidad punta con que en 1992 viajaba a Sevilla. El Alvia no pasará de 250 por hora, y para superar la barrera de los 300 habrá que esperar, en teoría (ya veremos en la práctica), hasta el verano. Con estas prestaciones estaremos en torno a las cuatro horas de viaje, poco competitivas aún respecto al avión e incluso al coche, más barato.

Con un problema añadido: el horario. El empresario de Vigo tendrá un tren a las 5.50 que lo dejará en Madrid a las 10.20 horas. El empresario de Coruña dispondrá del primer servicio a las 8.38 y estará en la capital a las 12.58 (cuatro horas y veinte minutos de viaje). Perderá la mañana, como la perderá el turista.