Xosé Manuel Penas Patiño, naturalista y experto en aves La conservación de la riqueza natural de Baldaio centrará el viernes una jornada de debate que se celebrará en el casino de Carballo. «Hay que limitar las visitas a la marisma», asegura Xosé Manuel Penas Patiño, naturalista y experto en aves que junto a Antón Fortuna, vocal de litoral de Adega y María Rey, profesora de Ciencias Naturales, intervendrá en una mesa redonda sobre la regenaración de la costa. La actividad se completará con una visita el domingo.
01 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Xosé Manuel Penas trabaja en Rois, pero domina perfectamente el litoral carballés porque su madre es de Baldaio. Conoce las marismas desde hace cincuenta años y asegura que han cambiado mucho. _¿Cambió tanto en medio siglo este lugar? _Muchísimo, pero no para mejor desde el punto de vista medioambiental. Las alteraciones han sido continuas desde los años cincuenta y hoy el litoral es totalmente distinto a lo que era antes. Cambió, por ejemplo, donde desagua la laguna. No había el puente. La gente que estudió las aves por aquel tiempo y que dejaron escritas sus investigaciones nos dicen que la situación era completamente distinta. _¿Que destacaría de este conjunto natural? _Como todos los humedales, el de Baldaio es un criadero. Estoy casi seguro de que todas las lubinas y las robalizas que se pescan en las zonas próximas han crecido en este lugar. Además, este sitio no sólo tiene riqueza ornitológica, sino también vegetación y otras especies de gran interés. _ ¿Las visitas continuadas afectan a la marisma? _Llegará un día en que habrá que limitar los paseos y las visitas a Baldaio. En muchos parajes naturales se encuentra ya en esta situación. En las islas Cíes se limitó el número de visitantes. Las pisadas contribuyen a la erosión, lo mismo que el viento, el mar o los coches. Cada vez, el humedal carballés se está deteriorando más y debemos poner el mayor freno posible. _¿Cómo afectará el Plan Xeral al futuro del conjunto natural? _La cuestión no es prohibir porque sí. Hay que buscar un desarrollo sostenido del litoral para proteger no sólo las aves, sino también todos los animales que habitan allí y a la vegetación. Las previsiones deberían ser a largo plazo, pero normalmente se hacen a pocos años vista. También creo que muchas veces estos planes de ordenación se hacen para no cumplirse. Hay muchos intereses en juego, algunos de ellos que chocan con la conservación de la naturaleza, como la construcción de nuevas edificaciones en las cercanías de la marisma.