Tenerlo es obligatorio para los hosteleros, pero usarlo por parte de los clientes es optativo
23 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.«Non o usou ninguén», así se expresan muchos hosteleros de la Costa da Morte sobre el código QR que la Xunta les obliga a poner en sus locales para que los clientes que quieran puedan registrar su visita para facilitar la labor de los rastreadores en el caso de que se dé un brote. Sin embargo, la medida parece no haber tenido muy buena acogida entre los vecinos de la comarca, que apenas lo han utilizado.
«Como no es obligatorio, la gente no lo usa, no están para eso. Puede que algunos jóvenes, pero los mayores no saben ni qué es. No me parece que sea una mala medida, pero al ser voluntaria tampoco se nota», indica Juan Pazos, del Sinagoga, y presidente de los hosteleros de Carballo. En cuanto al bar Colón, es de los pocos que confiesa que sí ha visto a algún cliente escanear el código. «La gente joven sí lo usa algo, los mayores ya nada, no tienen ni móvil muchos. Nosotros trabajamos mucho con gente que viene a la feria y al marcado y no lo utilizan», apunta Patricia Iglesias, que añade: «Es una iniciativa rara, porque, claro, les decimos si se quieren registrar, pero preguntan y como no es obligatorio no entienden para qué y hay quien dice que no quiere que sepan dónde está».
Para Antonio Mosquera, de la cervecería larachesa M3, el código «non o usa ninguén. Os maiores porque non saben e os novos porque pasan ou nin se decatan del. É unha boa idea, pero sendo opcional pouca xente o usa». En líneas similares se expresa Tamara Castro, del Royale Tym de Ponteceso: «No entendemos la medida porque si no es obligatoria nadie la usa». Lo mismo cree Rocío Martínez de Pementa Rosa en Carballo: «Es algo más, igual que ya no entendimos antes muchas medidas impuestas en la hostelería». En Buño el código tampoco triunfa: «Nadia lo ha usado», dice Mariluz Pierdomenico, de Daima.