Empezó cobrando la luz del Jallas, fue profesor de autoescuela y vendedor de prensa
06 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Lleva más de 40 años en Santiago, con su quiosco, que ahora es una tienda de 300 metros cuadrados, en la rúa Nova de Abaixo, pero Xaquín Mato Castro, presidente de la asociación de vecinos Raigame del Ensanche compostelano desde hace más de un cuarto de siglo no se ha despegado nunca de sus orígenes. Pasa un mes todos los veranos en la comarca y este mismo verano se le pudo ver participando en la campaña Punto Rojo de Baio con compañeros y amigos.
«Levo 40 e tantos anos en Santiago, pero sempre volvemos», explica este cabanés de trato amable y luchador infatigable en pos del comercio y la convivencia vecinal, que tiene detrás suya una historia de compromiso y superación.
«Cando estaba na casa de miña nai en Canduas cobraba a luz para o Jallas, pero despois comprouna Fenosa e eu non era de plantel nin nada e foi cando vin para Santiago», detalle el quiosquero, que pasó por Asturias y Suiza antes de establecerse como profesor de la hoy desaparecida Autoescuela Carballo. Fue precisamente en ese trabajo cuando perdió un brazo en un accidente, allá por 1975, lo que le llevó a dar un cambio de rumbo y encontrar la que definitivamente se convirtió en su forma de vida. Empezó en un quiosco de la República do Salvador y de ahí a Xaquín, en la rúa Nova de Abaixo, que hace un año cambió de local y ahora es ya una gran papelería con miles de artículos a la venta en la que «a prensa segue estando na entrada, cun lugar importante reservado», como seña de identidad del negocio.
Y es que eso es lo que ha hecho Xaquín durante todos estos años: vender periódicos tanto en su establecimiento como entre los abonados e instituciones públicas a los que, hace hasta nada, le hacía el reparto personalmente.
«Agora para o reparto temos contratado un autónomo e á que está ao fronte da tenda é María, a miña filla máis vella. Vainos moi ben e superamos os resultados do ano pasado. Neste momento tócalle a ela seguir adiante coa marca Xaquín. Eu levo dous meses xubilado ao 50 %. Cobro a metade do que me pertence e vou por alí así polas mañás, axudarlle a pechar,... máis que nada apoiala mentres pon todo a funcionar», relata Mato Castro, con la sensación del deber cumplido y cierta libertad por delante.
En todo este tiempo ha experimentado lo bueno, lo malo y lo regular de la vida santiaguesa: desde que llegó en los años 80 a la rúa Nova de Abaixo «e non había nin luz pública» hasta este mismo sábado, que participó, junto con el alcalde y varios ediles en la fiesta del 56.º aniversario de la construcción de las Casas de Ramírez que marcan el nacimiento del Ensanche.
«No 83, 84, 85... case tiñas que saír á rúa cunha pistola. Había moitos problemas de drogas, de todo. Hoxe todo iso cambiou. Temos un comercio marabilloso, penso eu, que ademais se mantén, porque mesmo houbo xa algunha tenda que marchara para as Cancelas [centro comercial] e volveu para aquí. Iso si, como baixemos a garda, co trapicheo e esas cousas logo se pode volver a estragar todo», considera Xaquín, que con casi 30 años al frente de Raigame anda buscando «un voluntario» que los sustituya, pero que se resiste a aparecer.
Percibe que la movida nocturna no es lo que era porque «nos oitenta había 40.000 estudantes e agora debe haber 20 e pico mil. Ademais, cos transportes que hai, moitos veñen e van a diario e os costumes tamén cambiaron». El auge del Camino, a la zona nueva no les llega demasiado, porque «é como se na Senra houbese unha división e de aí non pasan, pero sempre chega algo». A nivel seguridad están más que satisfechos porque, como dice él, «Santiago é unha aldea grande» y quizás lo que más sufren es el tráfico «porque o Ensanche para iso está moi mal feito, pero agora non se pode tirar». Aunque ha logrado muchas cosas desde el colectivo vecinal y la sintonía con el Concello es buena, siempre quedan cosas y en eso piensa permanentemente Xaquín, ahora «un aparcamento na avenida da Coruña...»
Datos:
Nacimiento. Natural de Canduas (Cabana) lleva en Santiago desde los 24 años.
Currículo. Preside el colectivo de los vendedores de prensa y la asociación de vecinos Raigame.
Profesión. Acaba de jubilarse de manera parcial a sus 66 años.