Ni Cáritas ni Cruz Roja han parado esta Navidad en la Costa da Morte. Han trabajado mucho para aliviar de la mejor manera posible estas fechas a las personas con mayores necesidades. Cuentan para ello, no solo con ayuda de ciertas instituciones, sino, sobre todo, con la solidaridad de numerosos vecinos, que han respondido muy bien a sus campañas. Vecinos, por cierto, de muy distintas edades. Incluso niños, y la prueba se vio ayer en Cee. Hadrián Romero Abelleira, residente en Corcubión pero alumno del colegio Manuela Rial Mouzo de Cee, decidió donar a Cáritas de esta localidad la bicicleta que La Voz le entregó por ser el ganador del primer premio del concurso de Contos de Nadal, con su relato Supercecilia toca a zambomba. Explica Luis Ayala, director de Cáritas parroquial ceense, que el pequeño le dijo a su madre que, puesto que él ya tenía bicicleta, mejor sería que pudiese disfrutar de ella algún niño que no pudiese comprarla. Así que, dicho y hecho, la entrega se hizo ayer, un gesto bonito que Ayala agradece.
Integrantes de la directiva de Cáritas ceense -Flor, Susana, Victoria, Sara y Margot, en la foto-, así como el propio Ayala recogieron la bicicleta de manos de Hadrián. Vendrá muy bien, justamente ahora que están con la campaña de empaquetado para Reyes. El director de la oenegé recalca la colaboración de toda la población, tanto en la donación de juguetes como en la Operación Kilo, que permitirá donar alimentos a muchas familias. «Toda a directiva dá as gracias, estamos moi contentos co resultado dos carros que instalamos tanto en Gadis, como en Eroski, Día, Froiz ou Carrefour. Neste último témolos todo o ano», comentaba ayer Ayala.
26 toneladas en A Laracha
También en A Laracha, el Concello hizo ayer balance. Así, el personal adscrito al departamento de Servizos Sociais, dirigido por la edila Rocío López, distribuyó en todo el 2013 casi 26 toneladas de alimentos de primera necesidad entre 98 familias sin recursos del municipio. En total, fueron atendidas más de 300 personas, de las cuales una tercera parte son menores. Los productos, explican desde el gobierno local, llegaron de varias vías.
Por una parte, en el marco del Plan de Ayuda Alimentaria a las Personas más Necesitadas de la UE, Cruz Roja y el Banco de Alimentos de A Coruña entregaron al Concello casi 7 toneladas de alimentos, distribuidas entre 71 familias. Por otro, la Fundación Amigos de Galicia, con la que el Ayuntamiento colabora en los últimos años a través de subvenciones nominativas, cedió otras nueve toneladas, también distribuidas mensualmente por personal municipal entre 27 familias, complementado con el reparto de material escolar, colchones, ropa, calzado o juguetes. También el propio concello empleó más de 9.000 euros del fondo de emergencia social en la compra y reparto de alimentos entre estas familias. Habría que añadir, además, las iniciativas que promovieron las donaciones particulares, como las campañas del CEIP Alfredo Brañas o las jornadas de puertas abiertas del grupo Pazos.
Destacable, como en el resto de los municipios de la comarca, es el trabajo de Cáritas, oenegé que dirige Orfi Méndez. El pasado 18 de diciembre repartieron alimentos básicos y productos de Navidad.