Reportaje | Una vida dedicada a los demás Nacida en Langueirón (Ponteceso), la misionera Teresa Andrade ha pasado 14 años en Malawi, donde dirigió dos hospitales, uno de ellos de niños huérfanos
18 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Teresa Andrade Pérez tuvo dos cosas claras desde pequeña: quería ser misionera y recorrer el mundo. Lo primero llegó pronto. Antes de cumplir los 18 años (nació en 1949) se marchó de su parroquia natal de Langueirón (Ponteceso) a Madrid, done ingresó en la congregación de las Misioneras de María Mediadora, en las que aún sigue. Estudió Enfermería y comenzó a moverse por España. Sobre todo, por distintos lugares de Madrid y también Borreiros, cerca de A Ramallosa (Teo). Andaba la década de los años ochenta por la mitad. Teresa decidió ampliar estudios: medicina tropical e inglés. Poco después, en 1986, llegaría el cambio que marcó su vida, el salto al África profunda. La destinaron a Malawi, un país lejano y alargado, donde un inmenso lago lo baña casi todo, con 13 millones de habitantes que han sufrido (como otros vecinos de continente) lo inimaginable para la mentalidad y el bienestar europeo. Con ella iban dos compañeras, una extremeña y una castellana. Llevaban poca cosa y tenían mucho que hacer. Teresa empezó como directora de un hospital rural con 120 camas, el llamado Mlale. No había médicos y ella misma tuvo que asumir funciones de tal. «Fue un impacto fortísimo, casi de querer escapar de allí», recordaba ayer casi entre risas, desde Madrid, donde está destinada de vuelta desde hace ya cinco años. No se marchó. Al contrario, se integró absolutamente entre aquellas gentes, dando asistencia (la que se podía) a un área de 200.000 habitantes. «Era una zona muy pobre, morían muchísimos niños de sarampión, de malaria, desnutrición. Había epidemias de cólera. No teníamos ayudas económicas, apenas. La carretera de acceso a la ciudad era toda de barro en sus 40 kilómetros, intransitable cuando llovía». Así pasó unos cuantos años, hasta que le encomendaron un nuevo destino en la misión-orfanato de Saint Mary's, también llamada Chezi.