Una treintena de parques de la comarca están en pésimo estado

A. Urgorri RIBEIRA

BARBANZA

LEMA

Según la Xunta, en la mayor parte de las instalaciones se incumple la normativa Anclajes defectuosos, salientes peligrosos o metales oxidados son algunos de los desperfectos

25 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?os parques infantiles de la comarca reciben a diario a un buen número de chiquillos deseosos de jugar, correr y divertirse. Sin embargo, estas instalaciones no siempre ofrecen garantías de seguridad para los progenitores, pues su conservación y mantenimiento dejan mucho que desear. Un informe elaborado recientemente por la Consellería de Familia revela que una treintena de estas áreas barbanzanas presentan importantes desperfectos. En el detallado análisis elaborado por el departamento autonómico fue mirado con lupa el estado de los 147 parques infantiles que hay en la zona. Las áreas de Lousame, Outes y Mazaricos son las que han sacado peor nota en este examen. Los técnicos de la Xunta explican que, por lo general, los equipos de estos tres términos presentan un gran desgaste, con elementos rotos que pueden llegar a constituir un grave peligro para los críos. Es el caso del parque de Comparada, del próximo al local social de Tállara, Bendimón, Valadares y Curra. Aunque los recintos de Muros y A Pobra han salido mejor parados, lo cierto es que la práctica totalidad de las instalaciones de Barbanza incumplen algunos de los requisitos recogidos en las normas vigentes para estas zonas de recreos. La infracción más común es la falta de paneles informativos que permitan a los padres saber si los equipos sobre los que se va a montar su hijo se ajustan a la ley. Otros riesgos En la lista de desperfectos elaborada por Familia figura la existencia de anclajes defectuosos, metales oxidados y salientes afilados. El riesgo de que los niños queden atrapados también es recogido por los técnicos de la Xunta que, entre otros casos, nombran los toboganes del campo de O Viso, en Carnota; y las instalaciones del pinar de Barraña, en Boiro. Además, en la mayor parte de los recintos de ocio las superficies de amortiguación de impactos que deben proteger a los críos en caso de caída presentan un estado deficiente bien porque no están hechos del material adecuado o por su falta de espesor. En este sentido, el informe pone a algunos parques de Porto do Son, Mazaricos, Ribeira y Rianxo como ejemplos de instalaciones que incumplen este requisito. Los actos de vandalismo de los cuales son objeto en reiteradas ocasiones las áreas infantiles son, a tenor de lo expuesto por los expertos, un factor clave a la hora de explicar el mal estado de los recintos. El desentendimiento de los concellos sería otro punto a tener en cuenta, según el informe. El estudio hace una mención especial a las zonas de recreo de Noia. «Tanto no conxunto dos parques como nos xogos individualmente hai que mencionar os excesivos danos vandálicos que sofren estas áreas e o mobiliario urbano», concluyen los técnicos.