Leopoldo Calvo-Sotelo Ibáñez-Martín es el nuevo Marqués de la Ría de Ribadeo, tomando el testigo de su padre, Leopoldo Calvo-Sotelo, fallecido en mayo del 2008. El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, firmó el pasado 16 de noviembre la orden con la que mandó expedir la Real Carta de Sucesión en el título de Marqués de la Ría de Ribadeo, con Grandeza de España, a favor del primogénito del ex presidente del Gobierno. El anuncio se publicó el sábado en el Boletín Oficial del Estado.
La Ría de Ribadeo ingresó como marquesado en la nobleza de España el 24 de junio del año 2002, cuando el Rey firmó el Real Decreto por el que lo creaba y lo concedía a Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo. Cuentan que cuando Juan Carlos I le propuso al ex presidente del Gobierno darle el título de marqués y le preguntó con qué nombre, el que fue en vida alcalde de honor de Ribadeo no lo dudó y contestó: Marqués de la Ría de Ribadeo.
El título le fue concedido a él y a sus sucesores, según expuso Juan Carlos I en el Real Decreto, «en atención a los méritos contraídos (...) en una larga trayectoria política al servicio de España y de la Corona, de cuyo Gobierno ejerció la Presidencia con prudencia y alto sentido de la responsabilidad, y como muestra de Mi Real aprecio».
Según consta en la legislación nobiliaria, el título de Marqués lo conceden los monarcas para mostrar su aprecio y gratitud a determinadas personas o linajes. En el caso de ser Grande de España, el orden de importancia de los títulos es de Duque, Marqués, Conde, Vizconde, Barón, Señor y Grandeza personal. Sin Grandeza, el orden es: Marqués, Conde, Vizconde, Barón y Señor.
Desde el mes de agosto del año 2002 permanece colgada en el salón de plenos del Ayuntamiento de Ribadeo una placa que recuerda el título nobiliario que el Rey concedió a Leopoldo Calvo-Sotelo
Nacido en Madrid en 1926, desde que empezó a tener contacto con Ribadeo, cuando tenía diez años, entabló una relación muy estrecha que se prolongaría a lo largo de su vida. De hecho, por expreso deseo suyo está enterrado en el cementerio municipal.
El propio Calvo-Sotelo contaba que en el verano de 1981, meses después del fallido golpe de estado, el Rey lo visitó en su casa de Ribadeo. Y fue Juan Carlos I quien le comentó que ya había un condado otorgado por Enrique II con el nombre de Ribadeo, en el siglo XV, a José Pedro de Villanes. Por eso le aconsejó que para su título nobiliario convenía que no se repitiese, pero seguir manteniendo el nombre de Ribadeo. La elección final fue la conocida.
Ahora es su primogénito (Juan Calvo-Sotelo y su esposa Pilar Ibáñez tuvieron ocho hijos) quien asume el título de Marques. Como hacía su padre, visita con frecuencia la villa ribadense, al igual que sus hermanos. Uno de ellos, Juan, reside en Castropol, donde es además portavoz municipal del Partido Popular.