Como en el mejor restaurante

A MARIÑA

El IES de Foz oferta a un centenar de alumnos un privilegiado servicio de comedor con un exquisito menú diario, gratuito, elaborado por futuros chefs de Hostelería

15 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

A las dos de la tarde el ajetreo que se vive en las cocinas del departamento de hostelería del IES de Foz es similar al que se respira en cualquier restaurante de renombre a las horas punta. Profesores y alumnos se afanan en preparar los platos que se servirán a los más de 170 alumnos de ESO que utilizan el comedor durante todo el curso, gratuitamente, y los platos de la carta que se sirven tres días en semana (martes, miércoles y jueves) a los demás miembros de la comunidad escolar que se queden a comer en el centro, pagando 9 euros por el menú. Van también padres de alumnos a comprobar cómo se desenvuelven sus hijos, señalan.

El trabajo sirve de prácticas a los alumnos de hostelería, que elaboran los platos, ponen las mesas, sirven a los comensales y retiran luego el servicio (de fregar se encarga el personal contratado por el centro). Y todo ello con la mayor profesionalidad posible, dando a sus compañeros de instituto y al resto de los comensales el mismo trato que el personal ofrece a la clientela en el mejor restaurante.

La actividad les sirve de clase práctica; los profesores enseñan y controlan y también califican. El objetivo, señala la jefa de hostelería, Ana Alonso, es ayudar a insertar laboralmente a los chavales, reproduciendo la condiciones que se dan en el mercado: hay un jefe de cocina y ayudantes, hay un maitre encargado del comedor y uno o dos camareros; en este caso, la gran ventaja de los alumnos focenses es que, al asumir el centro el servicio de comedor, salen curtidos y acostumbrados a trabajar en las condiciones que se dan luego en el exterior.

Ayer en el centro había de menú macarrones napolitana, pescada en salsa verde con chícharos e ovo duro y xelado. Procuran que la materia prima sea de calidad y que los menús sean equilibrados y ricos en verduras, pescado, fruta, yogur, pero sin renunciar a los postres de propia elaboración que de vez en cuando se introducen en la dieta.