El Ribadeo, en situación de espera

I. M. B. RIBADEO

A MARIÑA

REGIONAL PREFERENTE Los ribadenses necesitan que otro club del grupo norte suba a Tercera División para no perder la categoría El futuro del Ribadeo está en manos otros. Virtualmente es equipo de Primera Regional desde el domingo, debido al descenso de Tercera del Endesa, pero permanecería en Preferente si alguno de los clubes del grupo norte que juegan la promoción consigue el ascenso de categoría. Todas las esperanzas del equipo mariñano están depositadas en el Laracha, que subiría directamente si gana la eliminatoria con el Sporting Guardés y también lo haría en el caso de que algún equipo gallego logre ascender a la Segunda B. José Pulpeiro, técnico ribadense, confía en el éxito larachés.

20 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El «efecto dominó» de los ascensos y descensos en las distintas categorías afecta esta vez a uno de los representantes mariñanos en Preferente. El Endesa perdió la Tercera División, arrastra hasta Primera Regional al Ribadeo y éste se queda a expensas de lo que hagan los clubes del grupo norte que disputan la promoción de ascenso a Tercera y, en menor medida, de la suerte de los representantes gallegos en el play-off a Segunda B. La llave de la salvación mariñana la tiene el Laracha, pues subiría directamente si elimina al Sporting Guardés. De lo contrario, debería esperar a que algún equipo gallego de Tercera ascendiera a la categoría superior. José Pulpeiro, el presidente del Ribadeo, confía en que se produzca alguna de estas carambolas aunque le resulta imposible ocultar el sufrimiento. «Generalemte ganan las promociones los clubes del grupo norte. Tengo confianza en el Laracha y en los equipos de Tercera que promocionan. De todas formas habrá que esperar..., en el fútbol puede pasar de todo», aseguró. Empate en A Pontenova El conjunto ribadense se vio condenado a esta angustiosa espera por su peor goal average general con el Español, su irregularidad en la primera entrega del campeonato y el empate (0-0) cosechado el domingo en el campo del Pontenova. «Fuimos muy irregulares, sobre todo en la primera vuelta. No tuvimos suerte con las lesiones, con los fichajes... En A Pontenova dominamos, tuvimos ocasiones, enviamos dos balones a los postes, pero nos resultó imposible ganar. Me sorprendió la actitud del equipo local, no se jugaba nada y creí que saldría más relajado», manifestó el presidente. Así las cosas, los dirigentes del Ribadeo deberán esperar al menos dos semanas para comenzar a planificar la próxima campaña. Según avanzó José Pulpeiro, la continuidad del técnico, Antonio Campos, y de la mayoría de los jugadores depende de la categoría en que compita el equipo.