Aranga, un gran plató televisivo

AGRICULTURA

Varias series y programas se han grabado en un pequeño concello coruñés de apenas 3.000 habitantes. El último proyecto es «Vacas, porcos e zapatos de tacón»

21 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Aranga es un municipio pequeño en población, pero grande en superficie. Tiene apenas 3.000 habitantes que se distribuyen en seis parroquias, pocas para su extensión, de 124 kilómetros cuadrados. Vive de la agricultura y de la explotación forestal y está situado en un entorno privilegiado, bañado por el río Mandeo.

En Aranga están acostumbrados a las cámaras. En el municipio se han grabado varias series y programas emitidos por TVG, como As leis de Celavella y 1906 . Ahora Voz Audiovisual ha elegido este entorno para grabar, Vacas, porcos e zapatos de tacón , una película para televisión que emitirá próximamente el canal autonómico.

Esta semana, el pequeño núcleo urbano que alberga el edificio consistorial ha cambiado de nombre. Aranga se ha convertido en Riocaldo, donde se desarrolla la trama de esta comedia. Se vertebra en torno a una familia mexicana, descendiente de emigrantes gallegos, que recibe la noticia del fallecimiento de su abuelo. En su testamento expone una curiosa condición para que sus descendientes puedan acceder a su cuantiosa herencia: deben regresar a la granja familiar en Galicia, ponerla en marcha y lograr una cosecha en un tiempo récord. La familia, acostumbrada a la vida urbana y a un alto nivel adquisitivo, no tendrá más remedio que aceptar el reto. Se trata de una película coral, ambientada en la actualidad.

Caras conocidas

«Viches, por alí vai o alcalde de Louredo», comentaba Carlos, un vecino de Aranga, a sus compañeros de tertulia en una animada charla que se desarrollaba en la única taberna del lugar, convertida en bar Gelo para la ocasión. Acaba de ver a Antonio Durán Morris , primer edil de Louredo en Padre Casares , que se prepara para una escena. Morris es Moncho, el jefe del clan familiar, en Vacas, porcos e zapatos de tacón, que luce para la ocasión cazadora de cuero, camisa, corbata, y un recortado bigote. Su mujer es Ruth, interpretada por otra cara conocida de la pequeña pantalla, como es Belén Constenla. Sus dos hijos en la ficción no dejan indiferente a nadie. Ruth (Mariana Expósito), es una adolescente inadaptada que viste de gótica. Brais (Guillermo Carbajo) es más comedido. Solo luce camiseta de grupo alternativo.

En el reparto también figuran Daniel Currás, uno de los sicarios en Matalobos, y Luisa Merelas, la maquiavélica madre del clan de narcotraficantes, nominada para un premio Mestre Mateo por su interpretación. «Eu aquí fago de cotilla, e teño moito de que falar porque estes mexicanos fan cousas moi raras», que no desvela por necesidades del guión.

La conversación se produce en un acceso a la plaza del ayuntamiento, donde se rueda una de las escenas previstas del día. A la charla se incorpora Juan Carlos Maceiras. Conduce un microbús y espera pacientemente su turno para poder recoger a sus viajeros en A Castellana. «Eu traballo para o Goberno, o municipal, enténdese», explica desde las alturas y con aire de estar acostumbrado a los daños colaterales de un rodaje. A pocos metros se escucha el clásico silencio se rueda y un burro aparece en escena. Está flanqueado por un nutrido grupo de profesionales atentos al más mínimo detalle. Del bar salen atropelladamente y con cara de asombro todo el séquito mexicano protagonista de la película. Lo que ocurre después se verá, dentro de unos meses, en Televisión de Galicia.