El decreto del gallego fijará la lengua de Matemáticas y Ciencias Sociais

GALICIA

La opinión de las familias será importante, pero sin que interfiera en el funcionamiento del centro escolar

11 mar 2010 . Actualizado a las 09:54 h.

Cuando Alberto Núñez Feijoo presentó las bases del decreto del plurilingüismo a finales de diciembre, una de las principales novedades fue que los padres decidirían en qué idioma se impartirían Matemáticas y Coñecemento do Medio en primaria, y en secundaria Matemáticas y Ciencias Sociais. El resto se repartirían en total equilibrio, una decisión que correspondería a los propios colegios tras escuchar la opinión de los progenitores.

Lo que para la Consellería de Educación era flexibilidad, para profesores y sindicatos se tradujo en desorden y caos organizativo. Tras oír a todos los sectores de la comunidad escolar, la Xunta ha decidido modificar sustancialmente esta parte de las bases y el anteproyecto del decreto que se presentará en breve fijará en qué idioma se impartirán las materias instrumentales -las troncales, como Matemáticas y Coñecemento do Medio-, que serán una en castellano y otra en gallego.

En primaria, por lo tanto, en torno al 60% de las horas de docencia vendrán establecidas en el decreto (ya que a estas dos asignaturas hay que añadir las tres lenguas), y en el resto se articulará una solución en la que padres y profesores puedan tener participación.

En secundaria, el porcentaje de materias cuya lengua de impartición se fije desde el decreto también será alto, e irá más allá de las lenguas y las dos instrumentales -también es cierto que es una etapa con mayor número de asignaturas.

En cuanto a la participación de los padres, cuya decisión vinculante fue muy criticada durante el período de negociación de las bases de la norma, su presencia estará presente, «pero redimensionada». El objetivo es que las familias tengan voz pero no interfieran en el funcionamiento del centro. Respecto a si será o no vinculante su decisión, tendrá un cierto nivel de vinculación, pero no tan definitivo como se planteaba en las bases.

La flexibilidad seguirá en parte, ya que podrá darse el caso de que un centro imparta algunas materias en castellano y otro lo haga en gallego. Eso sí, respetando siempre el equilibrio entre los dos idiomas cooficiales.

Estos cambios dejan un escenario parecido al del decreto del 95, en el que también se fijaban un par de asignaturas -aunque en este caso se marcaba las que debían darse en gallego-, y se dejaba a los colegios que eligiesen alguna más. Lo que tiene muy claro la Xunta -que ya ha cerrado el documento- y en donde no está dispuesta a dar un paso atrás es en el equilibrio entre la docencia impartida en castellano y en gallego.