Descarta embarcar soldados en los buques porque «todo el mundo querría un militar en la puerta de su negocio»
06 oct 2009 . Actualizado a las 13:51 h.El Gobierno está convencido de que el secuestro del atunero vasco Alakrana será «más largo» que el del pesquero Playa de Bakio , que se resolvió en una semana tras ser apresado por piratas somalíes en abril del 2008. Así lo aseguró la ministra de Defensa, Carme Chacón, que confirmó que, tal y como adelantó La Voz de Galicia, el caso puede entrar en un largo proceso de negociación.
La ministra no quiso pronunciarse sobre un posible pago de rescate a cambio de la liberación de los 36 marineros, entre ellos ocho gallegos, aunque puntualizó que el Gobierno «está estudiando todas las opciones, por supuesto legales». El esfuerzo se dirige oficialmente por tanto al «redoble de las gestiones diplomáticas» y a las labores de investigación e inteligencia.
En relación con esto último, un grupo de agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se desplazarán de inmediato a Somalia. Ante el caos político que reina en ese país, el CNI dispone de un grupo permanente en Kenia. Aunque no se ha reconocido oficialmente, agentes del servicio secreto participaron en la negociación, apoyo y logística del pago del rescate por la liberación del Playa de Bakio , que superó el millón de dólares.
Chacón aseguró que «todo el mundo sigue bien» a bordo del Alakrana y que el objetivo principal del Gobierno es que los tripulantes sean liberados cuanto antes «sanos y salvos». Pero una vez más aseguró que el Gobierno no autorizará el embarque de infantes de marina en los pesqueros para repeler un posible abordaje pirata. Según afirmó, «no es legal», porque lo impide la Ley Orgánica de Defensa Nacional y, además, tampoco es «operativamente posible».
«El cien por cien de la seguridad no se puede garantizar. Si alguien quiere el cien por cien de seguridad, me temo que hay que buscar caladeros alternativos», advirtió Chacón, que recomendó por el contrario que los pesqueros tomen «medidas de autoprotección», como «vallar los barcos, cañones de agua y sirenas de alto voltaje».
El barco sigue en calma
Recordó además que el Gobierno ha autorizado a los buques de bandera española a llevar seguridad privada a bordo y a portar «rifles de largo alcance». Pero respecto a un apoyo militar a bordo, fue contundente: «Todo el mundo querría, en lugares peligrosos, un militar en la puerta de su negocio, pero eso no es posible».
Mientras tanto, la situación apenas ha cambiado a bordo del Alakrana , que continúa fondeado en la zona de Haradhere, cerca a la costa de Somalia. «No se observan movimientos que indiquen cambio de actitud de los secuestradores», aseguró ayer el comandante del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa, el general Jaime Domínguez Buj. En la zona se encuentra también la fragata Canarias , con los piratas detenidos el pasado domingo a bordo, y el navío francés Germinal , que forma parte de la operación Atalanta de la Unión Europea. Ambos tienen controlada la posición de los secuestradores pero sin traspasar la línea del horizonte para no ser avistados por los captores del Alakrana .