La entidad estudia las vías que tiene tras dejar el Gobierno inoperativo su plan financiero
26 ene 2011 . Actualizado a las 11:01 h.La nueva caja gallega tiene en un balance más de 30.300 millones de euros entrampados en el sector inmobiliario, bien a través de préstamos para particulares (hipotecas), bien en dinero prestado a promotores y constructores, bien en pisos y otros activos que directamente ha tenido que quedarse por impago de sus clientes. Esa cifra supone algo más de la mitad de todo el dinero que tiene prestado Novacaixagalicia. Es el 55% de los 54.700 millones de euros que tiene prestados a la clientela. Según la entidad, los datos son mejores que la media y hay 16 firmas en una peor situación.
Esas cifras las reveló ayer la caja gallega apenas unas horas después de que el Gobierno desmontara su plan de negocio hasta el 2015 al endurecer las condiciones de solvencia y capitalización que tendrán que cumplir las entidades financieras españolas. Esas mayores exigencias afectan directamente a Novacaixagalicia, al igual que a otras cuatro fusiones de cajas, que tienen ahora menos de ocho meses para subir su core capital hasta al menos el 8%.
El ejercicio de transparencia que ayer hizo la entidad gallega con su exposición al ladrillo solo lo ha llevado a cabo antes la fusión Caja España-Duero, aunque con unas ratios peores que las de la gallega. En este caso más del 70% del crédito de la entidad está en el ladrillo. Seguidamente, ayer también, lo hicieron las cajas catalanas. Y CatalunyaCaixa reveló que mantiene un 78% de su dinero metido en la construcción; suman 41.700 millones. El resto de las entidades tienen este mes para desvelar esas cifras por imperativo del Banco de España, que ha evaluado en 180.000 millones los activos «potencialmente peligrosos» de la banca española por estar vinculados a un sector en declive.
De esos 30.300 millones, la mayoría se concedieron a hipotecas, más de 16.000. Hay otros 11.150 adjudicados directamente a constructores y promotores. Menos de la mitad de esa última cantidad corresponden a viviendas finalizadas. El resto es más complicado de colocar: suelo o terreno en construcción.
Mientras, la entidad ha comenzado a estudiar las diferentes vías que le deja el Gobierno toda vez que su plan de negocio hasta el 2015 -cuando terminará de devolver las ayudas del FROB- ha quedado en papel mojado. La entidad mantiene un core capital en el entorno del 6% y ha de elevarlo al menos dos puntos, aunque algunas fuentes indican que para la caja gallega y para otras que no son aún bancos (las catalanas, la de Castilla y León y las que siguen en solitario), el criterio de capital será del 9,4%.
¿Cómo se alcanzarán esos números? Para mantener su naturaleza de caja, Novacaixagalicia tendría que emitir varios millones de euros en cuotas participativas. O puede dar un giro total y terminar siendo un banco y captar capital con accionistas.