.En la parte de arriba, el cuarto de las niñas antes y después de pintarlo. Abajo, la humedad de la ventana del cuarto de Pilar y otra de la pared del cuarto. En el centro, el chorro que sale de la ducha
En la parte de arriba, el cuarto de las niñas antes y después de pintarlo. Abajo, la humedad de la ventana del cuarto de Pilar y otra de la pared del cuarto. En el centro, el chorro que sale de la ducha

«Seguimos igual: cruzas la puerta del salón a las habitaciones y es como entrar en el Polo Norte»

Pilar contaba hace un año cómo se vivía una ola de frío sin poder poner la calefacción pese a tener un empleo fijo. Hoy se ha matriculado en Derecho y, ahorrando 83 euros, consiguió quitar las humedades del cuarto de sus hijas