Preocupados por el futuro

L.?C.?S. VIGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

La plantilla de Vulcano estudia movilizaciones para evitar que sus esfuerzos caigan en saco roto y se les condene al olvido

29 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los casi 130 trabajadores de Factorías Vulcano no se lo acaban de creer. Hace tres años eran el mayor astillero de España por volumen de toneladas contratadas, incluso por delante del líder habitual en los últimos años, el también vigués H.?J. Barreras. La firma tenía una cartera de pedidos valorada en más de 900 millones de euros, con una docena de buques de alta calidad, entre quimiqueros y sísmicos y otros para ayuda a las plataformas petrolíferas, contratados por armadores escandinavos y rusos, entre otros, algunos de los cuales subcontrataron al grupo público Navantia.

Los trabajadores asistieron en el 2006 a la compra, a precio de ganga, de un astillero en Asturias, Izar Gijón, por algo más de dos millones de euros. Pero el proyecto no funcionó, hasta el punto de que acudieron a él con una cartera de pedidos de 460 millones de euros para poner en marcha la factoría y prestigiarla, y regresaron con una deuda de casi 70 millones tras el concurso de acreedores que acaba de resolverse. Y todo en el tiempo de poco más de tres años.

Antonio Fernández, presidente del comité de empresa, considera que la situación actual es fruto en gran parte de un problema político y que debe ser una apuesta política la que, precisamente, resuelva la situación. A su juicio, Vulcano fue, poco a poco, conducido hasta una encerrona por instituciones de distintas Administraciones, y ahora se encuentra en una situación tan débil que puede resultarle difícil defenderse. Para Fernández, las decisiones de Pymar son poco menos que «una traición» a una actitud histórica del astillero y a sus empleados, que no quieren ni pensar en ser prejubilados, tal y como algunas versiones parecen apuntar ya. «Un trabajador del naval en el paro o en casa -explica- no hace nada. Nosotros no queremos prejubilarnos como ha ocurrido en Gijón, queremos trabajar, porque sabemos hacerlo, sabemos hacerlo mejor que nadie en toda España».

Trabas

La actitud de Pymar «no es de recibo, ya que parecen dar a entender que el aval que se solicita se destinará a otros fines que no son la construcción del buque sísmico, cuando no es así. Además, existen fórmulas para controlar y garantizar que ese dinero se destine a ese proyecto y no a otro. Ese control es posible, y cualquier jurista puede hacerlo con garantías. Lo que queremos es ponernos a trabajar. Que no sigan poniéndonos trabas y que la gente que está en paro pueda incorporarse al astillero. Y queremos hacerlo ya», señala. «No nos merecemos esa actitud. Lo que queremos es que Pymar venga aquí y nos ofrezca una salida. Si no es así, podemos pasarnos años tirándonos los trastos, pero sin solucionar el problema de fondo», añade.

El presidente del comité de empresa de Factorías Vulcano está completamente convencido de que nos encontramos «ante un problema político» y de que «son los políticos los que lo tienen que arreglar porque esa es su obligación». También hace hincapié en el hecho de que «existe un pedazo de armador, un barco y unos trabajadores que garantizan la viabilidad de la acción».

Protestas

El representante de los trabajadores del astillero vigués no descarta movilizaciones (que precisamente se podrían anunciar hoy en una concentración en el Concello de Vigo), y confía en que, pese a la negativa de Pymar, se pueda producir un punto de inflexión y, finalmente, sea posible alcanzar algún acuerdo. Antonio Fernández, Sesé , afirma que, en estos momentos, la preocupación del colectivo es extrema, y añade: «Se nos pasa de todo por la cabeza; incluso que en el fondo lo que existe es la intención del Gobierno central de reducir el sector naval, de cerrar astilleros. Es una explicación que parece completamente lógica cuando comprobamos que no parece que exista el menor interés por encontrar una salida al conflicto».