La cumbre de la Comisión Ballenera aplaza hasta el año que viene la reforma en la moratoria

Marta Garde AGADIR (MARRUECOS)/EFE.

ECONOMÍA

27 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) concluyó ayer su reunión anual con la satisfacción de haber logrado el consenso en la modificación de la cuota aborigen de subsistencia, pero habiendo fracasado en su intento por reformar la moratoria a la caza comercial. Ambos puntos protagonizaron los debates más intensos en la localidad marroquí de Agadir, en donde países detractores y partidarios de la captura de esos cetáceos mantuvieron sus diferencias fundamentales. «Nos marchamos reconociendo la necesidad de mantener la implicación, porque al final del día todos buscamos la manera de que la CBI mejore su mandato», apuntó el presidente en funciones, Anthony Liverpool.

La concesión a Groenlandia de una cuota de caza de subsistencia de nueve ballenas jorobadas al año durante el próximo trienio, lo que le permite cazar esa especie por primera vez en 24 años a cambio de reducir hasta diez el número de ballenas aleta anualmente, fue el ejemplo más destacado de cómo la lucha de intereses se aparcó en beneficio del consenso.

El objetivo de reformar la moratoria de caza comercial impuesta en 1986, para la que se proponía levantar la suspensión en favor de un régimen más manejable de caza controlada para los tres países que actualmente capturan (Japón, Islandia y Noruega), se aplazó sin embargo hasta el 2011. En la propuesta se incluía la creación de un santuario en el Atlántico sur, un punto vital para las naciones conservacionistas, lideradas por Latinoamérica y Australia. Víctima de la falta de acuerdo entre los 88 países miembros fue también la regulación de la caza realizada con fines científicos, en la que Japón se ampara y bajo la que capturó en el 2009 un total de 824 cetáceos. Los otros 1.043 que se mataron en esa fecha correspondieron a Noruega e Islandia, que cazan alegando objeciones a la moratoria.