Si la crisis ha permitido reequilibrar la balanza comercial española (que, a diferencia de la gallega, sí es deficitaria), no ha cambiado la correlación de fuerza entre los grandes proveedores textiles mundiales. China sigue siendo, de lejos, el primer suministrador de prendas a las cadenas españolas, ya que de ese país se importa género por valor de 2.993 millones de euros, la cuarta parte del total, pero un 2,2% menos que en el 2008.
Como señalan desde la patronal textil gallega, la primacía china está siendo reequilibrada ahora por el auge de los talleres de países vecinos como Vietnam, Bangladés o la India, donde se ofrecen todavía precios más competitivos. En total, Asia envía el 46% de todas las prendas que importa España. Una circunstancia que, unida a la actual crisis, está afectando de lleno a las ventas de las empresas europeas.