Los últimos movimientos de la Xunta respecto a la oferta presentada por las cooperativas que lidera Feiraco para hacerse con la planta de Leche Pascual en Outeiro de Rei (Lugo) incluyen una condición clara: la integración de la cooperativa La Arzuana, descolgada del proyecto inicial con otro alternativo al que apoya de forma expresa un empresario lucense.
Fuentes próximas a la negociación aseguraron que el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) no se ha decidido todavía a la hora de apoyar el proyecto de Feiraco, Colaga, Melisanto, Icos e Irmandiños, entre otras cosas porque desea que La Arzuana retorne al plan inicial.
El proyecto, de salir adelante, supondría que seis cooperativas gallegas podrían dedicar las instalaciones de Outeiro de Rei a envasar su leche y comercializarla como marca blanca. Los 150 trabajadores de la planta de Outeiro de Rei están ahora afectados por un ERE temporal y su continuidad depende con toda probabilidad del éxito de la operación.
El apoyo de la Xunta resulta vital para la viabilidad del proyecto. Feiraco ha ofrecido unos 24 millones de euros por la planta de Pascual, con arrendamiento y opción de compra incluida, y el Igape lleva días estudiando el plan de negocio, de manera que, llegado el caso, pueda darle avales y participación pública, en lo que podría convertirse en un serio embrión de grupo lácteo gallego.
En el Igape, los que siguen de cerca la operación aseguran que la decisión está pendiente, y que corresponde cerrarla al Consello de la Xunta, aunque se muestran cautos respecto a qué condiciones ha impuesto el Gobierno gallego.
Las cooperativas que pretenden la planta de Pascual constituirían una sociedad con dos millones de euros, pero se haría imprescindible el apoyo financiero público, vía avales. El Igape aseguró a este diario que por el momento «non manifesta preferencia por ningunha das propostas presentadas e só ten explicado aos promotores as posibles vías de financiamento». Los cooperativistas, que tendrían el 60% del accionariado, pretenden implicar a la Xunta y a las cajas gallegas. También aspiran a la entrada de Xesgalicia, la gestora pública de entidades de capital riesgo, que financia el desarrollo empresarial mediante participaciones temporales, minoritarias, en el capital social de las empresas.
La escisión de la cooperativa La Arzuana del plan inicial no ha estado exenta de polémica. El sindicato Unións Agrarias la vinculó al alcalde de Touro, del PP, y aseguró en su momento que no se trataba de un proyecto serio. La Arzuana se constituyó en 1976 e inscribió como primera actividad la recogida de leche de las explotaciones de los socios, para su venta en común. En 1993 invirtió en una quesería artesanal.