La crisis dobla en un año las familias y empresas insolventes en Galicia

M. J. Alegre? / ?S. Calle

ECONOMÍA

El 26% de las solicitudes de concurso de acreedores fueron realizadas por ciudadanos sin actividad empresarial

06 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El crecimiento exponencial de las suspensiones de pagos durante el último año no ha remitido durante el segundo trimestre del 2009. Entre abril y junio, las empresas y familias gallegas se han visto obligadas a presentar 106 concursos de acreedores, un 47% más que en los tres primeros meses del año. La diferencia es todavía mayor si se compara el dato del primer semestre con el del mismo período del año anterior. En lo que va del 2009, los juzgados gallegos han tramitado 178 concursos de deudores, casi el doble que en la primera mitad del 2008 (93).

La tendencia al alza de las suspensiones de pagos no fue exclusiva de Galicia, sino que también se reprodujo en el resto del país, donde las declaraciones de insolvencia ascendieron a 1.727 en el segundo trimestre de este año, lo que implica que casi se triplicaron las 631 presentadas en el mismo período del 2008.

Tras el hundimiento del ladrillo, la escalada de concursos se frena entre las empresas, mientras que son cada vez más los hogares que se ven obligados a entrar en este complejo y caro procedimiento, con un incremento del 10,8%.

Pequeños negocios

Las empresas concursadas sumaron 1.412 en el segundo trimestre, lo que implica un crecimiento interanual del 160% -frente al 278% que llegó a marcar a principios de año-. Siguen siendo mayoría (32,1%) las compañías que tenían como principal ocupación la construcción y la promoción inmobiliaria, frente al 24,9% que estaban relacionadas con la industria y la energía y el 17,3% del comercio.

El análisis de las cifras facilitadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) revela un nuevo perfil de las empresas que buscan in extremis una salida a una situación económica extrema. Se aligera el fuerte peso de constructoras e inmobiliarias y se mantiene el de las industriales, pero negocios del segmento de los servicios se ven abocados, cada vez más, a las suspensiones de pagos.

En el detalle de la actividad de los negocios que proporciona el Registro de Economistas Forenses destacan nuevos perfiles de empresas que tiran la toalla: casinos, centros de belleza, centrales lecheras, joyerías o mayoristas de artículos de bazar y del sector textil. La tendencia apunta también a un incremento de los concursos en los tramos más bajos de volumen de negocio, las sociedades limitadas y las empresas con plantillas reducidas. El 40,4% del total de las empresas concursadas se concentra en el tramo de 10 a 49 asalariados, y otro 35% no llega a la decena de empleados.

Así se explica la alarma encendida entre los autónomos. Para Lorenzo Amor, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos, estos datos son un reflejo del drama que viven las microempresas, ya que las restricciones crediticias, unidas a la fuerte morosidad, están abocando a cantidad de pequeños emprendedores a la quiebra.

Por su parte, el número de familias que acuden al concurso crece cada vez más. De abril a junio fueron 315 las personas físicas sin actividad empresarial que se declararon judicialmente en suspensión de pagos, 27 de ellas eran gallegas, lo que supone que un 26% de las solicitudes de concurso en esta comunidad las realizaron ciudadanos sin actividad empresarial, casi el doble que en el mismo trimestre del año anterior.

El crecimiento en el resto del país fue aún mayor. En el 2008, fueron 89 las familias españolas que suspendieron pagos, un 254% más que en el 2009. Respecto a los tres primeros meses, el incremento se moderó hasta el 57%. Sin embargo, los expertos aseguran que la cifra no representa aún a la totalidad de hogares que no pueden hacer frente a sus compromisos económicos. En cualquier caso, las asociaciones de consumidores aconsejan a los particulares apurar otro tipo de fórmulas antes de iniciar un procedimiento costoso y de difícil éxito.