El declive económico se traduce en la paralización de la negociación colectiva dentro del sector
ECONOMÍA
El declive económico y el deterioro de las relaciones entre los empresarios y los representantes de los trabajadores mantienen paralizada prácticamente la negociación colectiva en el metal, algo que no había ocurrido nunca. De los 16 convenios provinciales que es preciso renovar en el 2009, únicamente se han suscrito dos, nada significativos por su ámbito de aplicación. Son los de las provincias de Salamanca y Cuenca, que tan solo cubren a 3.900 trabajadores.
El metal ocupaba a 1.073.600 personas en el primer trimestre del año, cifra que representa una fuerte caída del 14,2% en relación con el mismo período del año anterior. En números absolutos, la pérdida llegó a 178.100 puestos de trabajo. Otros datos que demuestran el deterioro imparable del sector reflejan descensos del 37,8% en la actividad productiva; del 37,3% en las exportaciones; y del 41,1% en las importaciones.
Los 34 convenios provinciales revisados prevén una subida salarial media pactada del 2,92%, pese a que la patronal Confemetal instó a sus asociados a revisar a la baja los acuerdos suscritos argumentando que se habían firmado en época de bonanza económica.
Las condiciones
A 30 de junio, el número de trabajadores con convenio cerrado se limitaba a 617.700. El acuerdo alcanzado en Salamanca tendrá una vigencia de un año y recoge un incremento salarial del 2%; el de Cuenta durará dos años, y las retribuciones de los trabajadores subirán en el 2009, un 2%; y en 2010, el índice de precios de consumo previsto más un 0,9%. Ambos porcentajes se escapan de las recomendaciones de la patronal.
La producción industrial española sufrió un nuevo revés en mayo. El retroceso del 22,3% interanual superó la bajada del 19,7% del mes de abril, aunque no llegó al 24,7% registrado en marzo. Todo indica que el desplome del sector continuará durante mucho tiempo. Se trata de un deterioro de gran envergadura que pone fin a los signos de esperanza detectados en abril, cuando incluso se habló de recuperación.
Los datos del índice de producción industrial que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) desvelan que afectó a todas las comunidades autónomas y que el principal motivo de la caída fue la disminución del 27,1% de los bienes intermedios, seguida muy de cerca por el 26,7% que retrocedieron los bienes de equipo.
A cierta distancia se situaron los bienes de consumo con una pérdida del 10,9%, que en el capítulo de consumo duradero llegó al 36,2%; y en el del no duradero, al 6,7%.