Feiraco defiende echar el freno a las marcas blancas. Pero su director general considera que el sector no está preparado para unirse y negociar mejor.
-¿Cómo hemos llegado a esta situación?
-En el invierno del 2007, el precio de un litro de leche era más alto que el de un litro de gasoil. El consumidor no puede pagar esto, y menos en plena crisis, por eso busca fórmulas alternativas.
-Pero la marca blanca no llega como alternativa, sino como gran opción del consumidor.
-Aquí seis cadenas de distribución compran el 80% del producto. Su capacidad de presión es muy grande y la nuestra, que nunca existió, queda todavía más mermada.
-¿Han obrado mal los distribuidores?
-Yo creo que la distribución cumple con su obligación. Es el sector el que debe estructurarse para marcar comportamientos más razonables.
-¿Han encontrado apoyo en la nueva Xunta?
-La Xunta tiene voluntad de crear una mesa de diálogo y eso es un buen punto de partida.
-¿Por qué hay tanta inestabilidad en el sector lácteo gallego?
-Porque un productor no sabe hoy lo que cobrará por la entrega que hizo en mayo, y además hoy le pueden anunciar que dejan de recogerle la leche en 10 días. Esta inestabilidad hay que cortarla.
-¿Se puede frenar la importación de leche?
-Es que nosotros producimos 6.000 millones de litros y consumimos 9.000. Tenemos que importar leche. Pero si importamos un tercio de nuestro consumo a un precio más barato, sencillamente reventamos al sector local
-¿Hay remedio?
-En los países bálticos, por ejemplo, los ganaderos cobran la leche a 20 céntimos. Finlandia está al lado, y allí reciben 40. Pero en Finlandia no entra un litro del Báltico. Esa es la diferencia.
-¿Están bien posicionados los ganaderos?
-En el sector queda gente eficiente y ágil. Pero tienen un problema grave de prestigio. En Irlanda, por ejemplo, el hijo de un ganadero trabaja en un banco de negocios pero presume de sus orígenes. En España, por el contrario, si uno se descubre no se le acerca ni una sola chica en la discoteca.