La rentabilidad de las granjas lácteas gallegas es ya la más baja en 20 años

Xosé Ramón Alvite

ECONOMÍA

Los costes de producción han aumentado hasta un 50% en solo 24 meses, mientras las ganancias se desploman

26 abr 2009 . Actualizado a las 12:26 h.

El sector lácteo atraviesa probablemente el momento más delicado desde su incorporación al mercado común europeo en 1986. Tanto es así que en la última década la rentabilidad de las granjas productoras de leche ha caído bruscamente hasta situarse en mínimos históricos. Si hace diez años el beneficio bruto que obtenían los ganaderos por cada litro que producían oscilaba entre los 6 y los 8 céntimos, en la actualidad no solo no logran ganancias, sino que incluso sufren pérdidas de más de 10 céntimos por kilo.

A la bajada de los precios de la materia prima en origen -provocada, supuestamente, por las abundantes importaciones de leche y derivados lácteos a bajo coste de países como Francia, Alemania o Portugal- se suma un incremento continuado de los costes de producción, que ha alcanzado el 50% en los dos últimos ejercicios.

Si hace diez años a un productor lácteo gallego con una producción anual inferior a las 200 toneladas anuales -aunque la cuota láctea media en Galicia sigue a día de hoy sin alcanzar esa cifra- le costaba 27 céntimos producir un litro de leche, actualmente esta cifra ha aumentado un 40% hasta situarse en 38 céntimos. El aumento desmesurado de los productos para la alimentación del ganado, concepto que representa más del 55% de los gastos totales de una granja, está detrás del repunte de los costes de producción y, consecuentemente, de la caída de los ingresos de los ganaderos.

Buena prueba de ello es que si en 1999 el consumo en pienso para las vacas en lactación y las novillas de una granja gallega media apenas superaba los 1.000 euros, actualmente esta cifra supera con creces los 1.900 euros al mes. Otro tanto sucede con alimentos como la paja de centeno o la alfalfa, productos a los que se ven obligadas a recurrir cada vez más granjas para equilibrar las raciones de sus animales, que han disparado su precio un 66 y un 116%, respectivamente, en comparación con hace dos lustros.

Significativo ha sido también el sustancial encarecimiento de los fertilizantes químicos que, empujados por las altas cotizaciones del petróleo y de las materias primas que se utilizan en su elaboración -principalmente la roca fosfatada-, han llegado a duplicar su precio solo en el último decenio. Las fórmulas químicas más usadas por los ganaderos gallegos han pasado de los 0,18 euros por kilo de media hace un decenio a los 0,37 actuales.

Aunque lo que más ha incrementado su precio ha sido el gasoil agrícola, que pese a estar bonificado se ha encarecido en un 165%, pasando de los 0,23 euros por litro que costaba en marzo de 1999 a los 0,61 euros que tenía de media la pasada semana.

Y el litro, a la baja

«Aos altos custos de produción que levamos anos soportando únese agora a baixada de máis do 40% do prezo do leite en orixe, circunstancia que fai inviable a continuidade da maioría das escasas 13.000 explotacións que seguen en activo en Galicia», apunta el gerente de una cooperativa láctea gallega que critica de forma directa la pasividad de las Administraciones para frenar la especulación que llevan a cabo los fabricantes de piensos. «No último trimestre do 2007 as fábricas de pensos apenas tardaron días en repercutir no prezo do concentrado as subas experimentadas polos cereais nos mercados mundiais, e dende aquela a materia prima baixou o seu prezo pero os pensos apenas sufriron recortes para o gandeiro», denuncia.