Arteixo carece de capacidad para surtir de agua al polígono de Morás

ECONOMÍA

La red de colectores encargada de dar servicio de agua en el municipio coruñés de Arteixo carece de capacidad para surtir a las empresas que se ubicarán en el futuro polígono industrial de Morás, uno de los mayores de Galicia. Eso es lo que asegura Augarsa, la empresa pública encargada de la gestión de agua en el municipio, en un escrito hecho público ayer durante la reunión del consejo de administración de la entidad pública.

Augarsa explica, según fuentes presentes en el encuentro, que realizar el enganche con el polígono implicará un gasto de 76,24 litros de agua por segundo, una cantidad equivalente al 90% del consumo medio actual de todo el municipio, que es de 90 litros por segundo. El diámetro actual de varios tramos de la red de suministro impide, según Augarsa, poder cubrir el servicio. En este sentido, alega que la red de colectores es insuficiente por los problemas de caudal, pese a que fue renovada hace unos meses.

La explicación ofrecida por la empresa pública encargada de la gestión del agua en el municipio, en el que también se está construyendo el futuro puerto exterior de A Coruña, es una respuesta a la Consellería de Vivenda que urgió el enganche del agua para poder iniciar las obras en el parque empresarial. Al parecer, en el primer convenio alcanzado entre la Xunta y el concello, todavía en tiempos del PP, se establecía que este último tendría que encargarse de llevar el agua al polígono.

Opciones

Pero, al parecer, Augarsa también baraja opciones para poder afrontar el servicio. Entre los asuntos que estudia está el dragado del embalse ubicado en el polígono de Sabón o la construcción de un depósito en el polígono. La utilización del agua de ese punto es otra de las opciones que tiene el concello para evitar la dependencia del vecino municipio de A Coruña en materia acuífera.

La complicación para llevar el servicio al parque supone un nuevo obstáculo para la construcción de la infraestructura, estratégica en la zona por la falta de suelo que hay en el vecino polígono de Sabón y por la construcción del puerto exterior de punta Langosteira. El retraso en la urbanización de las parcelas fue una de las razones que, unida al nuevo contexto económico, ya ha provocado que una veintena de empresas con un proyecto presentado se hayan echado atrás, abandonando la idea de ubicarse en el municipio de Arteixo.

Hasta el momento, los vecinos que no han presentado alegaciones al justiprecio establecido por la Xunta han recibido el importe de la expropiación.

En un principio, la primera fase del polígono tendría que estar terminada en agosto, pero los obstáculos que han ido surgiendo parecen retrasar la fecha prevista inicialmente. Las obras de acondicionamiento del parque, con una superficie total prevista de cinco millones de metros cuadrados, durarán quince meses.