Recomienda a las instituciones que sus beneficios sean moderados, acordes con la crisis
12 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El Banco de España ha vuelto a recomendar a las entidades que apliquen el principio de máxima prudencia a la hora de conceder créditos. Durante esos encuentros y contactos telefónicos, mantenidos durante las Navidades, el supervisor de sistema financiero pidió a bancos y cajas, pero de una manera sutil, que extremen las precauciones respecto a las provisiones genéricas, ya que en un contexto de crisis como el actual no estaría bien visto en el ámbito internacional que se «echase mano de ellas». Así lo han confirmado distintas fuentes del sector financiero español, quienes puntualizaron también que el Banco de España «es partidario» de que, cuando la situación económica no está atravesando su mejor momento, las entidades hagan públicos crecimientos de beneficios «más moderados de los que podrían presentar» y, en este contexto, de que se hagan mayores provisiones.
Las mismas fuentes indicaron que el supervisor envía este tipo de «recados» o «mensajes» en una especie de « off de record , es decir, lo dice pero no de una manera directa».
Sin entrar a confirmar el contenido de esta información, por cuanto que la institución explica que guarda el máximo secreto de los contenidos de las reuniones «periódicas y habitules» que mantiene con las entidades financieras, uno de sus portavoces precisó que, en momentos de incertidumbre como el actual, el gobernador del Banco de España siempre ha exigido la máxima prudencia a bancos y cajas. Esta recomendación se ha acentuado desde que el verano pasado estalló el escándalo de las subprime (hipotecas basura), que generó una crisis de confianza en todo el mundo, que todavía se deja sentir.
Precisamente ayer se conoció que el Bank of America, el segundo banco más potente de Estados Unidos, pagará 4.000 millones de dólares por Countrywide Financial, el mayor prestamista hipotecario del país y uno de los más afectados por la crisis. La operación supone el rescate de la virtual quiebra de Countrywide, símbolo de los excesos que condujeron a las turbulencias provocadas por el pinchazo de las hipotecas subprime . El importe de la operación es inferior en 500 millones de dólares al precio de mercado de Countrywide al cierre del mercado el pasado jueves. Bank of America, que espera completar la compra en el tercer trimestre del año, señaló que esta no afectará a las ganancias previstas para el 2008 y que espera ahorrar después de impuestos 670 millones de dólares a partir del 2009.
Baja el beneficio
«Countrywide es una oportunidad única para hacernos con la mejor plataforma doméstica en el sector hipotecario a un precio atractivo y para consolidar nuestra posición como el primer prestamista de la nación», dijo Kenneth Lewis, presidente de la entidad.
Tras el estallido de la crisis, la capitalización de Countrywide pasó de unos 26.000 millones de dólares a unos 3.000. Desde julio pasado ha despedido a unos 11.000 trabajadores como consecuencia de la crisis. En el tercer trimestre del 2007 delaró unas pérdidas de por 1.200 millones de dólares, sus primeros números rojos en 25 años.