La difícil situación que está atravesando la plantilla del Rayo Vallecano tiene un protagonista gallego. El portero vigués Dani Giménez es uno de los jugadores que llevan varios meses sin cobrar. En una entrevista concedida al programa de Radio Voz Zona Mixta el meta explicó las penurias que están viviendo algunos de sus compañeros y lo poco claro que ve el futuro.
«La confianza que siempre tuvimos en la familia Ruiz-Mateos es lo que nos ha llevado a esta situación. El año pasado estuvimos algunos meses sin cobrar, pero no hicimos ruido, pensando que lo iban a arreglar. Y al final, mira en qué situación nos encontramos. Pasamos de cobrar una parte muy pequeña del contrato a no recibir nada durante meses. Y hay compañeros que lo están pasando realmente mal, porque en su momento hicieron inversiones que ahora no están pudiendo hacer frente», relata el vigués.
En su caso, explica que le deben dinero desde hace un año. «A mí me salva que no tengo muchos gastos y voy tirando, pero hay casos penosos», sostiene.
Y lo peor es que el futbolista vigués no ve una solución. «Coja quién coja las riendas del club, esta entidad acabará en concurso de acreedores y entonces llegará la oportuna quita y no podremos cobrar el cien por cien de lo que nos corresponde. Y lo sabemos. Sabemos que por mucho que se arregle, la solución no será la mejor», subraya.
Pese a ello, Dani Giménez sostiene que la plantilla está unida y que luchará hasta el final para ascender. «Vamos a intentar subir, porque sabemos que será más fácil vender el club. Con los resultados que estamos teniendo, el Rayo es una perita en dulce. Por eso tenemos la sensación de trabajar para el enemigo, pero es lo que nos queda», enfatiza.
Y ahí el gallego ve unos claros culpables: «La familia Ruiz-Mateos. En este caso, el club, como si fuera una empresa, lo gestiona Javier, el hijo de Ruiz-Mateos, que se ha portado como un sinvergüenza con nosotros. Porque nos prometió arreglar todo y no ha hecho nada. Si la temporada pasada hubiéramos hablado, muchos jugadores no habrían venido y les habríamos ahorrado pasar por esto», se lamenta el vigués.