Los vándalos también se han sumado al conflicto vivido en los últimos días entre grupos de Fisterra y Muxía a causa del Camiño de Xacobeo. Ayer aparecía con pintadas uno de los emblemas del entorno del santuario de la Virxe da Barca: A Ferida, una escultura de más de 13 metros de alto obra del escultor burgalés Alberto Buñuelos-Fournier. Los gamberros escribieron: «Muxía nunca será Fisterra».
El conflicto localista sufrió a raíz de las acciones llevadas a cabo en Muxía para potenciar sus valores turísticos relacionados con el Camiño Xacobeo. La situación se agravó al obviar la Televisión Española a Fisterra en los mapas del espacio El Tiempo . La villa del fin de mundo fue sustituida por la muxiana. El alcalde de esta última, Félix Porto Serantes, comentaba ayer que este embrollo está «levando un cariz que non é razonable». Porto Serantes admite que haya debate, pero lo que rechaza es que se pueda faltar al respeto a los demás de este modo. «Teño a sensación -añade- de que esta tontería empeza a preocupar». Al margen de las opiniones contrarias a las acciones del Concello de Muxía pueda estar realizando para poner en valor su patrimonio cultural, «ninguén trata de quitarlle nada a ninguén», indica. Porto cree que «o Camiño é de todos e para todos. Es más el regidor muxián opina que «o Camiño é todo o contrario do que algúns están intentando facer».
La instalación de A Ferida ya generó polémica en el momento de su instalación. La escultura fue donada por la firma aseguradora Aegón cuando el Prestige dejó la Costa da Morte pringada de chapapote. Un sector de la población se oponía a que esta obra de arte fuese instalada cerca de las míticas rocas del santuario de la Barca. Porto Serantes apunta que, al margen, de estas diferencias, la escultura merece respeto y no puede ser objeto de ataques como el sufrido ayer por la noche.
La agresión a A Ferida coincidó con el último día de las jornadas Muxía no Camiño de Santiago celebradas en el albergue de peregrinos. Las actividades concluyeron ayer con una peregrinación por el tramo comprendido entre Vaosilveiro y el santuario. Unas treinta personas realizaron el recorrido. El regidor fue uno de los participantes. El programa corrió a cargo de la Asociación de Turismo Natural en colaboración con el Concello.