En torno a 200 pescadores y mariscadores han cobrado por lo que no hace mucho tiempo parecía imposible: salir a capturar basura en lugar de peces y bivalvos en caladeros y arenales
La aparición de focos familiares y laborales ha complicado la evolución epidemiológica en el concello ribeirense, que podría prolongar las restricciones dos semanas más