Mato inauguró la reforma íntegra del centro Inmaculada Niña

M. Albo

A MARIÑA

La conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, asistió ayer a la inauguración de la reforma integral a la que ha sido sometido durante los dos últimos años el centro de menores Inmaculada Niña de Viveiro.

En el acto también estuvieron presentes el alcalde de Viveiro, Melchor Roel; la delegada de la Xunta en Lugo, Raquel Arias; la vicepresidenta de la Diputación, Lara Méndez, el obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, monseñor Manuel Sánchez Monge; y José Manuel Caamaño, director del área de negocio de La Caixa en Lugo.

Estos organismos colaboraron en la reforma, que contó con un presupuesto de 800.000 euros. 382.000 euros partieron de la consellería, 139.000 de la Obra Social de La Caixa, 132.500 de la congregación de las Esclavas de la Inmaculada Niña, 14.500 de las fundaciones Roviralta e Inocente Inocente, 12.000 de la Diputación y 120.000 de donativos. El Concello de Viveiro eximió el pago de tasas y permisos.

Tras la bendición del obispo y el descubrimiento de la placa por parte de Mato y Roel, las autoridades observaron la profunda renovación de los 1.000 metros cuadrados del centro, con la puesta en marcha de medios de accesibilidad para minusválidos y la dotación de mobiliario y sistemas de seguridad.

La directora del centro, Inmaculada Fernández, agradeció «la ayuda de todas las personas que han hecho posible la reforma de esta casa, ya que los niños se lo merecen todo», al tiempo que recordó que «por aquí han pasado, desde el año 1997, 72 niños en régimen general y 16 en régimen de atención de día». Igualmente, indicó que «nos sentimos totalmente identificados con Viveiro y agradecemos el apoyo de los vecinos».

Dos madres ofrecieron la experiencia con sus hijos y mostraron su agradecimiento a las hermanas y cuidadores del centro. Gratitud que también recalcaron todos las autoridades presentes. Finalmente, la conselleira de Traballo e Benestar señaló «el compromiso de la Xunta con este tipo de centros».