El municipio, que llegó a ser uno de los máximos exponentes del bum urbanístico, sufre el declive de la actividad inmobiliaria, con edificios parados y otros sin iniciar
18 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Esto vai ser coma Sanxenxo», aseguran que dijo el alcalde de Barreiros, Alfonso Fuente, hace no demasiados años, durante un concierto musical, organizado por un empresario para promocionar una urbanización de viviendas unifamiliares de lujo. Hoy está parada. De hecho no llegó ni a iniciarse porque la Xunta presentó un contencioso contra la licencia y el juzgado ordenó la paralización cautelar. En esa situación están al menos otras tres promociones, esperando por el fallo del juzgado y con el permiso de obra municipal en manos de sus titulares.
La intervención de la Xunta en el urbanismo municipal de Barreiros, suspendiendo las normas subsidiarias e imponiendo un reglamento muy restrictivo, fue un duro golpe para el sector de la construcción.
También lo fueron las inspecciones en las obras y los litigios emprendidos por la Consellería de Política Territorial contra licencias que consideraba irregulares. Todo ello provocó que los pisos comenzasen a venderse con mayor dificultad. La crisis del sector del ladrillo hizo el resto.
Plusvalías millonarias
Muy lejos quedan los tiempos en los que en Barreiros las promociones de viviendas se vendían con solo instalar un cartel anunciándolas, tanta era la demanda y la fiebre compradora. También aquellos días en los que una finca multiplicaba su valor en cuestión de horas, pasando de mano en mano, de titular a intermediario y de este a un constructor. Las plusvalías eran millonarias, no sin cierto desconcierto de muchos propietarios, sorprendidos por el repentino interés en comprarles terrenos hasta entonces muy poco valorados. De hecho no es exagerado decir que la construcción, pese a su crisis, ha hecho millonarios en Barreiros.
Pero hoy en día el panorama es muy diferente. Basta recorrer la travesía de San Miguel de Reinante para ver varias obras paradas. Las grúas no se mueven desde hace meses. Desde Ribadeo a San Cosme se aprecian también bastantes fincas con carteles anunciando próximas promociones, la mayoría para segunda vivienda de foráneos. Ahí están desde hace dos años, sin mover ni un metro cuadrado de tierra. En otras lucen vallas cerrando el recinto sin que desde hace meses se perciba actividad constructiva alguna. No hay trazas de que la situación vaya a cambiar.