Tráfico refuerza la vigilancia en la carretera Viveiro-Cabreiros

La Voz

A MARIÑA

10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El accidente mortal ocurrido este jueves en la carretera LU-540, que une Viveiro y Cabreiros, ha hecho saltar las alarmas en la Guardia Civil de Tráfico, cuyo responsable provincial, el capitán José Iglesias, dio ayer orden de reforzar la vigilancia en ese vial con patrullas del destacamento de Vilalba y Burela y con mayor presencia del radár móvil, para controlar la velocidad a la que circulan los vehículos. Con estas medidas pretenden estimular la prudencia de los conductores y disuadirlos de circular a mayor velocidad de la que está permitido.

Todo el mundo coincide y así lo recogía ayer este periódico en que la carretera, tras las reformas que están acabando de ejecutarse, se presta a correr. Sin embargo, el trazado del vial, con la existencia de curvas en pendiente; de rampas pronunciadas; de humedad, nieve o helada durante buena parte del año y de animales sueltos que acceden con facilidad a la vía, la convierten en una carretera peligrosa. Esta es la percepción que se palpa entre los usuarios del vial, que temen que a partir de ahora los accidentes que se produzcan van a tener consecuencias graves, precisamente porque la velocidad de circulación ha aumentado y los niveles de seguridad no van en la misma proporción.

Circular por el reloj

Expertos consultados explicaban ayer que, normalmente, cuando una carretera por la que se circulaba a unos determinados límites de velocidad se mejora, la tendencia de los conductores habituales es a hacer luego el recorrido pensando en el reloj y no en los kilómetros reales o en la necesidad de adaptarse a las circunstancias puntuales que presenta la vía por presencia de lluvia, nieve o hielo. Salen más tarde sabiendo que con las mejoras se ahorra tiempo y las consecuencias pueden ser nefastas.

El otro dato negativo será el previsible aumento de tráfico que experimentará cuando se terminen las obras y los conductores que hasta ahora no utilizaban esa carretera por su mal estado, la elijan como alternativa.

Lo que toca ahora es extremar la precaución y tener también en cuenta que la vía, todavía sin rematar del todo, está sin kilometrar y sin acabar de señalizar.

Los dos accidentes múltiples habidos en las últimas semanas, el del jueves con una persona fallecida y con otra herida de gravedad, debe servir de aviso a los que transiten por la LU-540. Más ahora que llega el invierno, con lluvia y heladas frecuentes que incrementarán notablemente la peligrosidad de algunos tramos.