Los orientadores aseguran que el entorno familiar y la desmotivación son las causas de los conflictos Los institutos gallegos -la cifra en Educación Primaria es residual- abrieron 928 expedientes disciplinarios a alumnos durante el curso pasado. Este tipo de sanción es el último recurso que adoptan los centros en situaciones graves de conflictividad, como peleas entre alumnos, desperfectos en el material, ausencia reiterada a las clases o insultos a los profesores. La cifra, anecdótica en relación al número total de estudiantes, 357.380, adquiere mayor proporción en el tramo de la ESO. Ourense, por ejemplo, figura a la cabeza con un 1,09%, es decir, uno de cada cien jóvenes ha sido sancionado. Sólo dos tuvieron que cambiar de instituto.
ELISA ÁLVAREZ