CHRISTIAN CASARES CRÓNICA Los alumnos de Hostelería ajustan los horarios culinarios a la jornada lectiva
19 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A las dos y media de la tarde, mientras la mayoría de los lucenses comían, a los alumnos de Hostelería del instituto San Xiao de Lugo les tocaba desayunar. Un café con tostadas acompañado de gelatina y un surtido de pescados ahumados y bollería sustituyen al típico bistec del mediodía. «Se trata de una práctica que los futuros restauradores hacen para familiarizarse con lo que sería un trabajo habitual en cualquier hotel de una zona turística», explica Carlos Torres, profesor del área de Hostelería. El horario del instito provoca que el menú no se pueda servir a la hora habitual, ya que son los propios alumnos los que elaboran todo la comida, desde los ahumados hasta la bollería fresca, pasando por el pan. «Para que todo estuviese preparado a la hora del desayuno, tendríamos que estar aquí a las seis de la mañana o antes», dice Torres. Los madrugones quedan pospuestos para el momento de enfrentarse al mundo laboral. Y lo cierto es que el futuro no pinta mal para los alumnos de Hostelería. El cien por cien de los aprendices de restauradores consiguen un trabajo en el sector una vez que finalizan el módulo de aprendizaje. Dentro del programa de estudio se contempla la realización de prácticas profesionales en empresas hosteleras, lo que facilita su inserción en el mercado laboral. Avelino Carrasco, en su último año de estudios, ya piensa en buscar trabajo en destinos turísticos, donde los sueldos son más atractivos. «Ofertas para nós non faltan no sector galego, pero eu prefiro marchar para Mallorca ou o Levante para coñecer sitios novos», comenta el alumno. El de Lugo es uno de los ocho centros públicos dedicados a la formación de nuevos hosteleros y restauradores que existen en Galicia. Cuentan con una escuela de estas características las localidades de Santiago, Ourense, Lugo, Pontevedra, Vigo, Pontedeume y Foz. Todos ellos han sufrido un recorte de presupuestos para este curso en torno al 25 por ciento, por lo que, según explica Carlos Torres hay que ejercitar la imaginación para que los numeros cuadren. De momento, el horario parece andar un poco loco, pero el resultado para el paladar es excelente.