Hasta ayer mismo el área de Patrimonio de la Xunta no tenía noticias sobre el proyecto arqueológico exigido al Concello de Vigo y Zona Franca para acompañar a la obra de prolongación del túnel. Fuentes municipales señalaron que de dicho control de lo que pueda aparecer con las obras, que llevará a cabo la empresa Necso, se hará cargo el propio Ayuntamiento, aunque oficialmente nada ha trascendido por el momento más que cierta tensión suscitada por este tema entre el Concello y Zona Franca. Desde Patrimonio se insiste en la necesidad de vigilar el curso de las obras ante los indicios de que bajo el muelle que a finales del siglo XIX se cubrió con un relleno en el Areal se ubicase el puerto natural con el que se abastecía y comunicaba la zona entre los siglos IV y VI. De la época en la que se ganó terreno al mar hace dos siglos hay constancia de documentación en la que se hacía referencia a la aparición sobre todo de cerámica que refrendaría la existencia de un embarcadero en la época romana, que los técnicos consideran quedó oculto por las dunas que formaban la playa del Areal y posteriormente por los muelles y rellenos que se sucedieron en la zona Control especial Para los técnicos de aparecer vestigios arqueológicos éstos podrían aportar datos claros sobre las características del asentamiento de la época y sus conexiones con otras zonas. En todo caso advierten que se espera que el control sea muy conflictivo y arriesgado, dadas las características de la obra, la maquinaria de gran tamaño a utilizar y la urgencia por cumplir el calendario fijado por las administraciones participantes en el proyecto.