14 ene 2001
El Celta se quema con una nueva derrota a domicilio
El partido perdido en Villarreal es el octavo consecutivo lejos de Balaídos El Celta pasó de lo que podía ser un simulacro de incendio a ver como la hoguera ya está prendida. El buen juego ya no sirve para paliar los malos resultados y la derrota en Villarreal conduce a los celestes a un abismo de terror. Ahora Balaídos será una caldera y toda la presión se centrará en el próximo choque ante el Zaragoza. Por una vez la alineación céltica parecía cantada, sin embargo Víctor Fernández sorprendió con el premio a Edú y el banquillo para Gustavo López. El brasileño fue el jugador más destacado en la victoria viguesa de Leganés y pegado a la izquierda encontró su sitio entre los titulares.