En Leganés no estarán Karpin, Gustavo López ni McCarthy Una semana después vuelve la Copa del Rey y esta se puede se considerar la mejor noticia de estos días para el cuadro vigués, que el calendario no conceda tiempo alguno para las lamentaciones. Hace una semana en Santiago los célticos comenzaron el año con un triunfo a domicilio y ofreciendo un resultado alentador. La Liga y el partido con el Las Palmas constituyen el oscuro pasado reciente que ahora quieren olvidar para centrarse en una competición distinta e incluso en una eliminatoria diferente.
09 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Ante Mensajero y Compostela se trataba de dos finales con una sola oportunidad para decidir el pase. Ahora y con los cuartos de final en juego, el choque ante el Leganés tiene la ventaja de que por muy mal que les salgan las cosas en la ida a los célticos, como a Bogart en Casablanca, siempre les quedará Balaídos. De película de terror están siendo los últimos pasajes que se están viviendo en el seno del conjunto vigués. Nadie quiere hablar de fantasmas pero el descenso de categoría está ahora a sólo tres puntos y el sueño de Europa a seis. Las pesadillas deportivas tienen una cura magnífica cuando se obtienen victorias, de modo que para viajar a Villareal con una cierta sensación de alivio lo mejor sería que ante el Leganés el Celta ofreciese una cara distinta y más acorde con lo que se espera de él. Ante sí van a tener a un equipo que eliminó al Racing de Ferrol y al Numancia, y que va a tener toda la motivación extra posible. Víctor Fernández ha preferido descartar a tres titulares del último encuentro McCarthy, Karpin y Gustavo López para que sean un estímulo en la Liga en caso de que esto fuese necesario. Además Couñago se une a Djorovic en la enfermería y sólo Catanha, que vuelve al lugar donde inició su carrera futbolística en España, figura como delantero nato entre los convocados. El día que todo el vaivén de comentarios de estos días acabe probablemente coincidirá con la suma de buenos resultados y en peores situaciones se ha visto a grandes equipos saliendo de una crisis y ganando algún título. El Celta está en tres competiciones y en dos de ellas, Copa y Uefa, en octavos de final. Soñar no cuesta nada y lamentarse sirve de poco.