El equipo vigués sufrió en Soria su séptima derrota consecutiva fuera de casa Los sorianos disfrutaron ayer con la visita del Celta. Tras seis jornadas sin ganar, ayer cantaron una sui generis Rianxeira, hicieron la ola e incluso se permitieron corear «que vote Balaídos». Y es que el Celta no fue el olmo viejo que florece en primavera a orillas del Duero como cantó Antonio Machado en su estancia soriana. Careció de savia para brotar hojas verdes y deberá esperar a Reyes para lograr una victoria.
21 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Cavallero debutó en Liga. No era esperado pero tampoco sorprendió que Víctor Fernández haya querido ofrecer una víctima, injusta, a la afición. Precisamente una salida en falso del portero argentino propició el primer gol del Numancia, marcado de cabeza por Caco Morán. El Numancia dominaba totalmente la banda derecha de su ataque y desde allí creaba todo su peligro; y sacó sus frutos de ello. Nuevamente a la salida de un córner, Ojeda remata de cabeza desde el borde del área e, incomprensiblemente, Cavallero y Giovanella son incapaces de despejar un inocente balón que acaba dentro de la red. Esta circunstancia obligó a Víctor Fernández a reordenar su defensa, situando a Giovanella como falso lateral izquierdo de apoyo a Yago. Al asturiano le tocó bailar con «la más alta» y no salió muy bien parado. Tan sólo tres minutos después del gol del gigante Ojeda, Doriva enganchó un derechazo desde fuera del área y se estrenó como goleador. El partido se avivó y un minuto más tarde Cáceres subsana un mal salto de Cavallero que ya se colaba en la portería. Acto seguido es Edú quien desperdicia una situación de gol clara. El Celta dispuso de sus oportunidades pero a diferencia del Numancia no supo materializarlas. En la segunda parte, el Celta devolvió la pelota al Numancia. A los cinco minutos Catanha voló sobre el portero Núñez y marcó el gol del empate. Sin embargo, la alegría céltica no duró mucho. Tras una jugada embarullada, en la que queda tirado en el suelo Cáceres, José Manuel aprovecha un balón perdido en el área para adelantar nuevamente al Numancia. El gol de Catanha había sido un espejismo que el empuje de los sorianos se encargó de desaparecer. Fruto de este empuje, en el minuto 68, Esquinas Torres pita penalti a una entrada de Djorovic sobre José Manuel y Morán se encarga de materializar. Llegó el momento de hacer cambios en el Celta, pero de nada sirvió la entrada de Jesuli, Vagner y Pablo Couñago.