Juan Pedro Molina, uno de los inquilinos de la casa de Guadalix, no podrá confesar a fieles ni celebrar la eucaristía mientras permanezca en el «reality».
La presentadora, de 46 años, explicó en antena que hace un mes ella misma se detectó un bulto en el pecho y que acudió a su ginecóloga, quien le diagnosticó un carcinoma tras una ecografía y una biopsia.
Con una casa más modesta, una duración y un número de concursantes similar al de las primeras ediciones, la edición número 13 del «reallity» arranca mañana en Telecinco.