El patrón mayor de las cofradías dice que el sector no aguanta más ante la escalada de precios del gasoil, que casi cuadriplica los del pasado ejercicio
Un día más, los corredores humanitarios fracasan y el cerco contra Mariúpol no cesa. Ya entierran los cadáveres en fosas comunes, mientras la población sigue sin agua, luz o gas. Y no es fácil conseguir comida.