Caldas, Portonovo y Ponte Caldelas celebraron las exequias fúnebres de sus mascotas Numerosas personas formaron ayer el cortejo fúnebre de la sardina, fallecida en Marín la madrugada del martes de entroido y devuelta ayer al mar, con todos los honores que manda la tradición. Muchos vecinos se acercaron a la casa mortuoria, en el Ateneo Santa Cecilia, a lo largo de la tarde, para expresar sus condolencias a la comisión de entroido y a la asociación cultural, ambos promotores de los festejos de Miércoles de Ceniza. A las ocho salió la comitiva, seguida por una multitud de deudos y vecinos.
MARCOS GAGO Corresponsal