PRAZA DA FERRERÍA
18 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.: BODAS DE ORO. Con tanta estadística sobre el aumento de los divorcios, que una pareja llegue a cumplir sus bodas de oro nos parece todo un acontecimiento. En Poio, este año eran 24 los matrimonios que hacían sus cincuenta años juntos, pero sólo once pudieron acudir este pasado domingo al homenaje que les dedicó el Concello con motivo de la reciente celebración de San Valentín. En la Casa Rosada les recibieron el alcalde, Luciano Sobral y la concejala de Asuntos Sociales, Esperanza Álvarez, que a lo Operación Triunfo les dedicaron una canción antes de empezar el baile. Por supuesto, no podía ser otra que Tengo el corazón contento... CASADAS EL MISMO DÍA. Anécdotas, muchas. Elena, la organizadora del baile, explicó que entre las invitadas estaban dos hermanas, ambas llamadas Peregrina, que por inri se casaron el mismo día. Lástima que una de ellas no pudo acudir a la cita. Les cuento también que la mayoría de los hombres fueron marineros antes de su jubilación, mientras que ellas se ocupaban del marisqueo o del cuidado de la casa ¡Y lo que han cambiado las bodas! Hace cincuenta años la mayoría de las parejas se casaron en el convento mercedario de Poio, pero en la sacristía. Una de las asistentes contaba que en tan emotivo momento se cayeron las arras y todos los invitados se pusieron a buscarlas. Otra que quedó tan cansada del baile -que por cierto, se celebraban habitualmente en la Casa Cuba y no había orquesta sino un acordeonista- que celebró su noche de bodas en un almacén con fuertes dolores en una pierna. Y, claro, de aquella, pocos disfrutaban de una luna de miel. Algunas de las mujeres coincidían en señalar que justo el día después del enlace ya estaban cortando centeno. Pero pese a todo, se ve que les ha ido muy bien. Para homenajear a las parejas, el Concello les entregó una rosa y un diploma, así como una placa conmemorativa. Y todos juntos posaron en una foto de familia. Enternecedor.