El impulso por el avance de las plazas internacionales en previsión de un arreglo de la situación griega y una rebaja de los tipos de interés han sido los condicionantes.
La bolsa afronta con tono optimista la revalida que vivirá mañana la deuda soberana española, que intentará colocar hasta 4.000 millones en bonos a cinco años.
La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años se mantenía en el 4,96 por ciento, mientras que la prima de riesgo seguía en 267 puntos básicos.