Phelps, el devorador insaciable

El mejor deportista de la historia de las olimpiadas ha consumido cada día de los últimos años unas 12.000 calorías por jornada, una dieta más propia de un culturista que de un nadador

Unos a competir, otros a divertirse

Tiene de todo esa otra ciudad donde viven los deportistas, sin apenas enterarse de lo que pasa en el mundo exterior. Los restaurantes abren las 24 horas. Es el paraíso del todo gratis. Aquí conviven entrenadores con nietos ya crecidos, chavalitos y padres de familia.