El 11 de octubre de 1990 el Exército Guerrilheiro destrozó la emblemática sala compostelana y cometió su atentado más sangriento: murieron tres personas, entre ellas dos terroristas.
La mayoría de los edificios más altos de los veintidós ayuntamientos del área metropolitana son producto del ya acabado bum inmobiliario y de unos antiguos planes urbanísticos más permisivos con las alturas