UNA NACIÓN EN CRISIS
El transporte y la industria detuvieron su actividad durante el séptimo paro general en dos años, que registró incidentes aislados Las principales ciudades argentinas amanecieron ayer completamente desiertas. Y así continuaron todo el día. Ni autobuses, ni trenes, ni metro. También paró la industria y gran parte del comercio. La séptima huelga desde que De la Rúa llegó al poder volvió a paralizar a los ciudadanos en una protesta que los sindicatos convocantes calificaron de «rotundo éxito». Tanto, que amenazaron con otro paro de 48 horas la semana próxima si no se escuchan sus reclamaciones de un cambio de política y de ministro de Economía. Haciendo oídos sordos a las reclamaciones, De la Rúa, aseguró que los motivos de la huelga «no están claros».
AGENCIAS