SERXIO BARRAL CRÓNICA El desánimo amenaza con enterrar las protestas organizadas en el campus
14 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.os estudiantes de Pontevedra son conscientes de que con imaginación y respeto se han ganado a buena parte de los vecinos de esta ciudad que durante las últimas semanas han asistido a la privatización de lugares públicos, a una fiesta-mitin de un Partido Privado, a originales intervenciones artísticas, a clases de dibujo, música o botánica en las calles.... Sin embargo, casi dos meses de movilizaciones, jornadas y jornadas de huelga y encierros, noches pasadas a la intemperie (como la del pasado jueves, sin ir más lejos), apenas han servido para nada. La LOU está en sus últimos trámites parlamentarios, y muy pronto será aprobada definitivamente y entrará en vigor. Esa falta de resultados es lo que ha hecho cundir el desánimo entre los estudiantes. Ni siquiera los excelentes resultados del referéndum sobre la LOU (Pontevedra fue el campus donde el rechazo fue más amplio, porcentualmente hablando), ha hecho sonreir a líderes estudiantiles locales, pues consideran que la participación no fue la esperada (apenas el 62% de los convocados acudieron a votar). Aseguran que una participación mayor habría dado más argumentos a quienes promulgan el rechazo a la LOU. Con todo, ayer se vivió una nueva jornada de huelga en las clases, que tuvo un alto seguimiento (era viernes), pero la manifestación ante la subdelegación del Gobierno no fue, ni de lejos, tan masiva como las de las últimas semanas. Apenas medio centenar de miembros de la comunidad universitaria se apostaron en las escaleras para certificar, con escaso ruido, la defunción definitiva (dicen ellos) de la universidad pública.