La presidenta reconoce que ya en el año 2006 «me llamó Mariano Rajoy para decirme que el tesorero tenía unos dossieres» de Ignacio González y de Francisco Granados.
Una combinación de intereses políticos y económicos parece estar detrás de una turbia trama en la que Esperanza Aguirre aparece como la gran perjudicada
El caso de espionaje en Madrid perjudica al líder del PP, pero le otorga por primer vez el control de una batalla interna que puede acabar con el futuro político de la «lideresa»