En Madrid solo faltaban los espías

Manuel Campo Vidal

ESPAÑA

Una combinación de intereses políticos y económicos parece estar detrás de una turbia trama en la que Esperanza Aguirre aparece como la gran perjudicada

25 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Como si no fuera dura la situación, negras las perspectivas y cruenta la guerra por el poder, ahora toca una película de espías. El entorno de Esperanza Aguirre insiste en que todo es una invención periodística, pero hay un fiscal y un partido tan serio como el PP investigando y unas fotografías demoledoras sobre el viaje a Colombia del vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Sin medios sofisticados de espionaje, bastante dinero y suficiente información interna sobre los movimientos previstos, la tarea de seguimiento hubiera fracasado, sugiere un ex jefe de la Policía consultado. No es asunto cualquiera.

Mariano Rajoy, poco amigo de mojarse si no es imprescindible, ha advertido ya de que actuará implacablemente si hay pruebas de que todo es cierto. Y las pruebas, o la información disponible, fueron exigidas por el juez al periodista de El País, que anuncia ya que hay más personalidades espiadas por la supuesta trama.

En este Madrid estremecido, como toda España, por los datos del paro y el anuncio de lo que viene, se superponen varias batallas políticas de fondo. La primera, el intento de descabalgar a Mariano Rajoy de la presidencia, o al menos de la candidatura del PP, tarea constante de algunos medios; la segunda, la guerra sin cuartel entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón por quedar como opción de recambio en el cartel; la tercera, conectada con la anterior, la pelea por controlar Caja Madrid, la cuarta entidad financiera de España.