El Colegio de Arquitectos critica la destrucción y el abandono de las construcciones industriales de la comarca A muchas chimeneas industriales les pasa lo que a los árboles, que nacen, viven y los talan. Son pocos los ejemplos de arquitectura industrial que sobreviven al tiempo o a la dinamita. Como el caso de la Cros, en O Burgo, que cayó a manos de una excavadora como si fuese una vulgar chabola. A otras, en cambio, las curan. A la del edificio La Fábrica, en Perillo, el Concello de Oleiros la metió en la sala de operaciones como a un torero herido. La restauró y ahora asoma bella y elegante. Otras se caen de viejas. Desde la delegación coruñesa del Colegio de Arquitectos se pide un mayor respeto a estas construcciones. Exigen cuidado y mimo.
ALBERTO MAHÍA