Las agencias achacan el fenómeno a la escasez de vuelos que despegan del aeropuerto Las cifras de Aena son concluyentes: 1.280.000 pasajeros pasan por Lavacolla cada año. Pero buscando tras esos números, la tinta de los informes aeroportuarios aparece desnuda. Cerca de un 20% de los vuelos contratados en las agencias coruñesas parten de Santiago, en parte debido a la falta de vuelos desde Alvedro, y engrosan sus estadísticas.
18 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.«Las conexiones de Alvedro con el resto de la Península están planeadas de una forma sibilina, lo que obliga a los usuarios a desplazarse a Santiago si quieren enlazar bien con otro vuelo. Si optan por intentar despegar desde A Coruña, se exponen a pasarse siete horas tirados en Barajas esperando un vuelo, por ejemplo». Las palabras son del responsable de una conocida agencia de viajes coruñesa, que prefiere mantenerse en el anonimato, y reflejan el desconcierto que existe en algunas agencias coruñesas por la escasez de conexiones entre Alvedro y el resto de la Península Ibérica. Las agencias calculan que en torno al 20 por ciento de los vuelos nacionales que contratan sus clientes salen de Santiago y no de A Coruña. «Patriotas» «Aquí los coruñeses son muy patriotas, y si tienen que pagar un poco más por salir de Alvedro, lo pagan. Pero hay situaciones que obligan al pasajero a desplazarse hasta Lavacolla», afirma el mismo responsable. Desde otro establecimiento se apuntan las causas de este particular peregrinaje. «Las razones son complejas, pero las más importantes son la falta de vuelos que unan la ciudad con el resto del país. A esta hay que añadirle que la gente viaja con mayoristas que trabajan con Spanair o Air Europa, que ya no operan en Alvedro». El fenómeno, según las agencias, obliga a muchos coruñeses a viajar a Santiago para asegurarse una plaza en un avión. Y es que dentro de ese veinte por ciento no se encuentran los peregrinos del overbooking. Carreras «He visto con mis propios ojos carreras a las seis y media de la mañana para facturar en el vuelo de las siete y media, y evitar quedarse colgados e ir a Santiago». El testimonio, tomado de una trabajadora de una agencia, refleja la realidad a la que se ven sometidos muchos de los pasajeros que se atreven a intentar despegar desde Alvedro: verse obligados a coger un bus en el aeropuerto que les traslade hasta Santiago, donde sí podrán conseguir una plaza. «Y en el aeródromo puedes ser testigo de gente que, a pesar de tener el billete confirmado, se ha quedado sin plaza en el avión, lo que deriva en ocasionales tensiones», indica. Este tipo de incidencias, frecuentes y relacionadas con el continuo overbooking en los aviones que salen del aeropuerto de Alvedro, ocasiona un buen número de reclamaciones en los mostradores del aeropuerto de A Coruña.